Mi Buen Pastor

Mi Buen Pastor nunca me deja, el siempre esta a mi lado, no soy una oveja muy inteligente que digamos, en ocasiones soy sorda a su llamado, en otras quiero ir por mi propio camino y no me doy cuenta de que estoy a punto de caer por un precipicio, pero mi Buen Pastor me salva, cuida y guia de vuelta al camino que debo recorrer.

Otras veces pierdo la vista en mi Buen Pastor, me distraigo con las atracciones que me ofrece este mundo, sin darme cuenta de que hay lobos disfrazados de ovejas que quieren matarme y destruirme, sin percatarme del peligro en el que estoy. Pero mi Buen Pastor otra vez me trae con amor al redil, me sustenta y me recuerda que debo de fijar mi vista en Él y no en este mundo.

¿Qué haría yo sin ti mi Cristo amado? Soy una oveja que necesita día a día ser guiada por su Buen Pastor, soy una oveja que reconoce que muchas veces se deja engañar por el enemigo, y que sino fuera por el Buen Pastor estaría perdida, soy una oveja que necesita poner todos sus sentidos, toda su mente, cuerpo y alma en buscar siempre a su Buen Pastor, soy una oveja que necesita siempre poner sus ojos en Cristo.

Pausa

¿En ocasiones has sentido que tu vida esta en pausa? el año pasado parecía que casi todo se había vuelto estático, muchas actividades en el mundo se cancelaron o se pararon, incluso los juegos olímpicos que se tenían programados en Tokio fueron cancelaros en 2020 y aún están revisando cuando se harán.

Todos deseábamos que el 2020 se acabara pronto y que llegara el 2021, pero aun la situación esta quieta, la economía no es una excepción, haciendo estragos que se traducen en los bolsillos de las familias y el poder adquisitivo ha sido afectado.

El desempleo, la falta de oportunidades y aún proyectos parados siguen siendo la normalidad del día. Los disturbios en varias partes del mundo parecen ser cada vez más violentos y el caos es parte de una nueva normalidad.

Pero, tú y yo, como cristianas, ¿Cómo estamos? Y no me refiero a la pregunta cotidiana que respondemos siempre con un: bien, muy bien o mas o menos. Si no, realmente ¿Cómo te encuentras? ¿estas pasando por dificultades en tu economía?, ¿estas en pausa por causa del desempleo? ¿estas en pausa con tus amistades por no poder verlos o hacer reuniones? ¿estas en pausa por proyectos que no se han podido concretar debido a que aún estamos en medio de una situación caótica en todo el mundo?

Enero 2021 aun lleva los estragos del 2020 y es que, aunque muchas veces desearíamos que con el cambio de año las cosas mejoren, no significa que será inmediatamente.

Pero si amas al Señor, si has puesto tu confianza en Dios, quien está en control de la situación, no tenemos porque temer, no tenemos porque desconfiar de su bondad, de su misericordia, de su gracia inmerecida, de su amor.

¡Sí!, puede que ahorita te encuentres en pausa, ¡Claro!, estas pasando por una situación que aun no se ha podido resolver, ¡pero eso no significa que Dios te ha olvidado!, Él te ama, si eres hija de Dios siempre lo vas a ser y sus misericordias son cada día.

Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.

 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.

Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca.

(Lamentaciones 3:22-25)

No te desesperes, no te desanimes, persiste, espera y confía en Jehová, recuerda : “Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca” (Lamentaciones 3:25)

El hecho de que estés leyendo este articulo ya me dice muchas cosas:

1.-Estas buscando artículos que edifiquen tu vida

2.-Estas ocupando parte de tu tiempo sabiamente

3.- ¡Estas con vida!

4.-De algún modo (ya sea propio o que te conectaras en alguna red gratuita) tienes internet

5.-Tienes la oportunidad de que ahora que estas en pausa puedes usar tu tiempo para aquello que has dejado de hacer y te beneficia en algo, (leer, aprender algún instrumento, capacitarte en un área, leer la palabra de Dios y escudriñarla, acomodar o escombrar tu casa, etc.)

6.-Tienes tiempo para lo más importante que es tu relación con el Señor.

No conozco tu vida, pero para mí es de bendición saber que estas buscando aprender y conocer más de la palabra de Dios. En ocasiones queremos que los cambios y proyectos se puedan realizar rápido, pero la paciencia es una virtud que podemos cultivar, y el año pasado por lo menos es algo que aprendí y aún sigo en el proceso.

31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isaías 40:31)

Dios te bendiga.

Repercusiones en la Iglesia tras la COVID-19 en el contexto de México

Lourdes Leticia Leines

Estos últimos meses han sido difíciles, complejos y caóticos para todo el mundo, para las personas, las repercusiones económicas, sociales, cambios en las costumbres y la cultura. Las relaciones interpersonales y la forma de comunicarnos y convivir también han cambiado.

Y los cristianos, los hijos de Dios, también hemos tenido que adaptarnos a esto, la Iglesia la conformamos todos aquellos que hemos creído en nuestro Señor Jesucristo y somos salvos por medio de la fe. Pero la iglesia está en este mundo y, por consiguiente, padece aflicciones (Juan 16:33). La diferencia es que nosotros tenemos esperanza, fe, y confianza en nuestro amado Salvador y en medio de la prueba sabemos a quién recurrir.

Debido a las medidas restrictivas en México, durante unos meses las iglesias estuvieron cerradas, lo que ocasionó que los ingresos que se recibían a través de los diezmos y ofrendas disminuyeran. Aunado a esto, la pérdida de empleos en el país también afecto a algunos hermanos, así como a aquellas familias cristianas que tenían negocios. El sueldo de los pastores se vio afectado y al mismo tiempo los lugares físicos en donde la iglesia se reunía quedaron vacíos por algún tiempo.

Muchas iglesias en la Ciudad de México aún siguen cerradas, ya que es uno de los lugares más afectados por la COVID-19. Muchas familias cristianas sufrieron esta enfermedad a tal grado que perdieron a miembros de su familia, mientras que otros aún siguen luchando por su vida en los hospitales.

Los líderes de las iglesias han tenido que averiguar cómo usar la tecnología digital para poder llevar a cabo reuniones de oración, difundir el mensaje de la predicación a través de las redes sociales, subiendo videos a las diferentes plataformas y es ahí en donde la disparidad de oportunidades para escuchar una predicación se torna complicada para algunas personas que se encuentran en situación de pobreza económica, puesto que carecen de un dispositivo digital o de Internet para poder escuchar el mensaje.

Son momentos de dificultades e incertidumbre para las personas. Aun los cristianos hemos tenido zozobra, de qué va a pasar y cuánto tiempo va a durar todo esto. México es un país donde los abrazos son manifestaciones comunes para poder demostrar a los demás el aprecio que se les tiene, donde el saludar de mano es casi indispensable, sobre todo en la iglesia, donde una sonrisa es algo característico de los cristianos y en donde las reuniones y convivios entre la comunidad de fe estrecha más los lazos para conocernos y compartir tiempo entre nosotros.

Pero debido a que aún estamos en este cuerpo mortal, tenemos que respetar a las autoridades civiles, como la misma palabra de Dios nos ordena (Romanos 13:1-2); y en México estamos regulados por leyes que como cristianos debemos de acatar.

La Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público.

ARTICULO 8o.- Las asociaciones religiosas deberán: I. Sujetarse siempre a la Constitución y a las leyes que de ella emanan, y respetar las instituciones del país;

Como cristianos debemos de respetar a nuestras autoridades y al gobierno. La Secretaria de Gobernación estableció que:

1.- La autoridad responsable de cualquier determinación de reapertura o reinicio de actividades es la autoridad federal a través de la Secretaría de Salud.

2.- Las actividades de culto religioso podrán ser reanudadas en fechas distintas, dependiendo de la evolución de la epidemia por COVID-19 en México, por lo cual, la fecha podrá variar entre entidades federativas y municipios.

3.- Es una responsabilidad compartida de la federación, los estados y municipios la implementación de dicha Estrategia, de acuerdo con las características particulares de cada uno de ellos.

Y recomiendan en un comunicado en su página de Internet que se respeten las medidas de higiene, filtros de supervisión y sana distancia.

En resumen, entre las medidas específicas destacan:

Cuadro 1.1

1.- Sanitizar el espacio de culto antes y después de cada reunión.9.- Evitar el compartir micrófonos o instrumentos musicales sanitizándolos de manera frecuente.
2.- Habilitar un acceso exclusivo para entrada y otro para salida.10.- Evitar las reuniones infantiles hasta que el semáforo indique el color verde
3.- Previo al ingreso se sugiere medir la temperatura de manera electrónica a cada asistente. Uso de Cubrebocas11.- Se sugiere que las personas mayores de 65 años o bien que tengan enfermedades crónicas y que sean consideradas vulnerables, no asistan al servicio religioso y se mantengan resguardados en casa.
4.- Contar con dispensadores con soluciones de alcohol gel en concentración mayor al 70%, asegurando que todos los visitantes lo apliquen a la entrada y salida.12.- Los sanitarios deberán contar con agua y jabón suficiente y toallas desechables de papel para el secado.
5.- Mantener bien ventilado el lugar de preferencia de manera natural evitando el uso de ventiladores que hagan recircular el aire.13.- Evitar celebraciones dentro del recinto o en espacios cerrados alternos que implique compartir alimentos.
6.- Mantener la sana distancia de los congregantes. Si se utilizan sillas, estas deberán de estar a un espacio de metro y medio entre cada una. 
7.- Evitar el contacto físico, no abrazándose, ni saludándose de mano o beso 
8.- Al estornudar o toser utilizar la parte interna del codo para cubrirse. 

Fuente: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/557902/GOBERNACIO_N_-_COMUNICADO_A_LAS_IGLESIAS_15-jul-2020__1_.pdf

Y de acuerdo con la estrategia que el Gobierno Federal emitió desde el 1 de junio del 2020, se estableció un sistema de semáforo por regiones, por lo que de acuerdo con el color en el que se encuentre cada entidad y municipio es como se procederá a abrir o permanecer cerradas ciertas actividades.

Es por ello por lo que en las iglesias también han tenido repercusiones, desde la manera en la que nos relacionamos con otros hermanos, saludar a distancia y evitar las aglomeraciones, hasta tener que suspender convivios y celebraciones como cenas de Navidad o reuniones en donde se comparten los alimentos. Todo esto nos ha llevado a tener más participación de manera virtual, y menos contacto presencial con los demás.

Aunque cumplir con los lineamientos y cuidar nuestra salud física debería de ser un compromiso para cada cristiano y no ser de tropiezo para otros al hacer y seguir conductas imprudentes, también debemos de reconocer y aceptar que Dios está en control, y no debemos aferrarnos a esta vida en este mundo. Entender que, por mucho que yo me cuide, el Señor sabe el día y lugar en el que voy a partir ante Su Presencia. La enfermedad de la COVID-19 es solo un medio para morir. Recordemos que no somos eternos en este cuerpo mortal, que algún día vamos a fallecer, pero el Señor sabe cómo vamos a partir de este mundo.

Si estás con vida el día de hoy y estás leyendo este documento, es porque el Señor así lo ha permitido, que aún tienes un propósito que cumplir y que el Señor te ha dejado aquí. Pero si Él lo desea, nos puede llevar en cualquier momento. Los cristianos no debemos temer a la muerte, debemos de buscar desgastarnos cada día para el Señor, así como el Apóstol Pablo dijo:

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. (2 Timoteo 4:7-8)

¿Estas peleando la buena batalla? Espero algún día poder decir como el apóstol Pablo: “he acabado la carrera, he guardado la fe”.

Este tiempo es para que la Iglesia entienda que la comunión con el Señor es lo más importante, que el Servicio no sólo es dentro de cuatro paredes los domingos, que tenemos un llamado de ser luz y sal (Mateo 5:13-14) en este mundo reflejando a nuestro amado Salvador, que la oración de los unos por los otros en este tiempo debe de ser parte fundamental en el creyente, que si no contamos con los medios digitales o no sabemos usar las aplicaciones para conectarnos, tenemos la palabra de Dios en nuestras manos y como cristianos la Biblia está ahí para que la leamos, aprendamos y vivamos. Que si sabemos de alguien que tiene una necesidad y nosotros podemos suplirla o ayudarle de alguna manera, podemos entregar una despensa o una ofrenda de amor a esa persona. Es tiempo de que los que conformamos la iglesia vivamos como tal, como el cuerpo de Cristo, activo, en movimiento, orando, sirviendo de la manera en que podamos, aprendiendo diariamente, pasando tiempo con nuestro Señor y Salvador.

Este tiempo es una prueba para la iglesia, pero no para que sea rebelde y desacate las normas, sino para que busquemos más al Señor y no olvidemos nuestro primer amor.

4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. (Apocalipsis 2:4-5)

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Referencias

Biblia Reina Valera 1960

LEY DE ASOCIACIONES RELIGIOSAS Y CULTO PÚBLICO.

https://www.gob.mx/segob/documentos/a-las-iglesias-agrupaciones-y-asociaciones-religiosas-245510?state=published

LA CAPACITACIÓN

¿En alguna ocasión has tomado una capacitación antes de ser contratada en alguna empresa? En los trabajos anteriores que he desempeñado, en muchos de ellos he tenido que tomar una capacitación previa antes de desempeñar mis funciones, esto con el propósito de tener los elementos necesarios para saber cómo realizar mis funciones, conocer mejor la empresa y adentrarme más a su Cultura Organizacional. La capacitación ayuda a las personas a poder desempeñarse de manera más optima en su trabajo, puede que una persona sea contratada sin experiencia previa, pero a través de la capacitación va a poder aprender lo que se necesita para poder posteriormente realizar sus labores.

En la vida cristiana muchas veces queremos saber cuál es nuestro propósito especifico en la vida, cuál es el plan que Dios tiene para mí, qué quiere que yo realice para su honra y su gloria. Y en ocasiones (muchas) nos desesperamos y queremos que Dios nos use ¡ya! ¡ahora! ¡en este momento! ¿Por qué esperar más?

Si has leído algunos de mis artículos anteriores, sabes que me caracterizo por ser una persona que está batallando con la paciencia, y en ocasiones, sentimos que ha pasado mucho tiempo y que el Señor aún no nos usa. Pero, sabes, antes de hacer aquello para lo cual tenemos un propósito, debemos capacitarnos, aprender más de Su Palabra, trabajar por mantener una relación cercana y continua con nuestro amado Salvador, aprender todos los días lo que el Señor quiere enseñarnos: a través de esa prueba, de esa lucha, de esa situación que se está tornando difícil. Y es que es ahí, en la cotidianidad de la vida, en donde vivimos nuestras luchas cristianas, donde las lecciones se ponen o no en práctica, en donde debemos meditar, aprender y aplicar lo que el Señor desea para nosotras.

¿Recuerdas a Pedro, discípulo de Jesús? ¿Cuál era su actividad antes de predicar? ¿No era pescador? Y los demás discípulos también tenían diferentes ocupaciones. Pero aprendieron del Señor y sus vidas fueron cambiadas antes de que ellos pudieran cambiar las de los otros a través del mensaje de Jesucristo.

Así como ellos, nosotras debemos aprender del Señor, aprender a escuchar primeramente a Jesús a través de Su Palabra y también a nuestros hermanos en la fe cuando nos quieran aconsejar conforme a las Escrituras, pensar antes de hablar.

Capacitarnos para poder ser siervos útiles para nuestro Señor y para ser de bendición y el reflejo de nuestro amado Salvador a otros.

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; (Mateo 11:29 RVR 1960)

Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; (Santiago 1:19 NVI)

El que mucho habla, mucho yerra;
el que es sabio refrena su lengua.  (Proverbios 10:19 NVI)

El Señor nos quiere capacitar, Él siempre está dispuesto a enseñarnos. Depende de nosotras que anhelemos aprender más de Él y debemos estar dispuestas para cumplir la tarea que Él tiene para cada una de nosotras.

Aprendamos cada día más. Él es nuestro mejor Maestro, de quien podemos aprender, quien nos ama y está al pendiente de nosotras.

Antes de hacer tenemos que aprender

¡Bendiciones!

¡VAMOS DE MAL EN PEOR!

¿Alguna vez has escuchado esta frase o tu misma has dicho “siento que voy de mal en peor”? Esta frase es muy coloquial en la región en donde crecí. Significa que, en lugar de ir avanzando, te sientes estancada, que las cosas no se ven que van a mejorar, sino todo lo contrario.

En ocasiones, me he sentido así. En especial, cuando vienen dificultades que ya de por sí son difíciles de sobrellevar y sientes que ya no puedes más, y de repente llega otra y otra y otra mala noticia.

¿Te acuerdas de un hombre que le pasó lo mismo? Job viene inmediatamente a mi memoria, una noticia mala apenas estaba siendo pronunciada por su siervo quien llevaba el mensaje cuando otro ya venia con otra peor. Pero él, a pesar de todo esto mantuvo su confianza en el Señor y en lugar de hablar palabras vanas, decidió aceptar lo que le viniera.

Tal vez en estos momentos te sientas en la misma situación, teniendo acumuladas facturas que pagar, con un familiar enfermo, con una disminución en las ventas de tu negocio o de tu pago en la empresa en donde trabajas, rumores de posibles despidos en el área en donde estás, discusiones y roces en la iglesia por problemas administrativos y sintiendo que el peso sobre tus hombros en lugar de ir disminuyendo, cada día va en aumento, preguntándote y al mismo tiempo sintiéndote impotente ante diversas situaciones que se te están presentando.

Amiga, todas en algún momento de nuestra vida nos hemos sentido así, y en lugar de buscar a Dios, tendemos a afanarnos, a traer nuestros problemas todo el día rondando en nuestra cabeza, tratando de buscar por nosotras mismas soluciones e incluso nos pueden llegar a robar el sueño y a sentir que esto no acaba.

Pero si hacemos eso, terminaremos afanadas, preocupadas, desesperadas y nuestra tranquilidad emocional se vera interrumpida. Hoy te quiero recordar que:

¡No estás sola! Tienes al Señor Jesucristo a quien podemos recurrir en todo momento.

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7)

Te animo a que busques al Señor, no descuides tu relación con Él y hoy descanses en su presencia exponiéndole aquello que te está aquejando, lo que te roba el sueño y lo que estás sintiendo.

El Señor siempre está presto para escucharnos y auxiliarnos aún en los peores momentos de nuestra vida. Sí, tal vez las cosas por el momento se vean inmejorables, pero si recuerdas la historia de Job sabes que su sufrimiento tuvo un propósito y una recompensa, además, Job aprendió mucho del Señor. Así nosotras, no desesperemos, no desmayemos, y veamos estas cosas como una parte de nuestra vida en la que Dios está trabajando. Permitámonos aprender aún en estos momentos lo que el Señor desea para nosotras.

Una palabra de ánimo puede hacer la diferencia

¿Cuántas veces una palabra de aliento por parte de otra persona ha sido una bendición y una caricia para tu corazón, como si viniera de parte del Señor?

En ocasiones nos gusta ser animadas, que alguien esté ahí diciéndonos- si, vas por buen camino, sigue adelante- pero ¿Cuántas veces somos nosotras las que estamos animando, dando una palabra de edificación, de aliento, de ayuda para otras personas?

En un mundo en donde el egoísmo, egocentrismo y la falta de humildad y empatía son parte de la cotidianidad en las relaciones, es muy común dejarnos influenciar y perder de vista el no solo ver por nosotras mismas, sino por los demás. No solo en lo material, sino en estar al pendiente de la salud espiritual de otros, de mandar un mensaje con un texto bíblico de edificación a nuestros amigos, un sincero y genuino- ¿Cómo te encuentras amiga?, estoy orando por ti.

Muchas veces damos por hecho muchas cosas, que las personas se encuentran bien emocionalmente, que mi amiga o alguna hermana en la iglesia no necesita una palabra de aliento, que no sirve de nada el hacer una llamada o simplemente saludar a alguien.

Pero la realidad es que el estimularnos al amor y a las buenas obras es algo que debemos practicar entre todos, especialmente entre creyentes, entre personas que amamos a nuestro Señor Jesucristo y tratamos de obedecer sus mandamientos.

Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo.

1 Tesalonicenses 5:11 | NVI

Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran a hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.

Hebreos 10:24-25 | NVI

Hay hermanas en la fe, cuyos escritos han sido de bendición en mi vida, y a mi en lo particular me gusta dejarles unos comentarios y hacerles saber la bendición que ha sido leerlas y sé que para ellas mis palabras han sido de edificación y de aliento para que continúen escribiendo, he mandado mensajes a personas que en esta pandemia se han esforzado por dar a través de las redes sociales una predicación agradeciéndoles el esfuerzo que están haciendo en estos tiempos, hermanos de la iglesia que están sirviendo a través de zoom y por Facebook dando su tiempo en servicio por los demás.

Una palabra de aliento puede ser de bendición y aunque deberíamos de hacerlo sin que nadie nos anime, sí podemos ser agradecidos y ser de ayuda y de acompañamiento para alguien con nuestras palabras, nuestras oraciones y extender la mano a aquellos        que lo necesitan.

Los cristianos deberíamos de ser conocidos no por las disputas entre una denominación contra otra, sino por ser un ejemplo de amor unos a otros y ser más como nuestro amado Salvador.

Las palabras son muy poderosas y lo que decimos puede destruir o edificar.

Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. (Efesios 4: 29)

Pidamos al Señor ser esa luz que refleje a Cristo Jesús desde nuestras acciones hasta nuestras palabras, para que sean de ánimo, ayuda, bendición y edificación a los que nos oyen.  

La humildad

La humildad es una de esas virtudes que se han ido perdiendo en la sociedad, la humildad de espíritu no tiene que ver con ser de menor valor o sin autoestima, la humildad es la sencillez y la calidez con la que tratamos a los demás. Una persona puede tener materialmente muchas cosas y mostrarse con los demás de manera sencilla, mientras que otro individuo puede carecer de todo y al mismo tiempo ser soberbio a pesar de no poseer nada.

En ocasiones confundimos la humildad con la pobreza, pero no están necesariamente ligadas, he conocido personas que podrían jactarse de tener muchas cosas, viajes, dinero, experiencias, lujos y sin embargo son cristianos sencillos en su trato con los demás, pero al mismo tiempo conozco gente que no tendría de que jactarse y sin embargo pareciera que te hacen un favor con el simple hecho de saludarte.

Una persona humilde es muy valiosa delante de Dios, en la biblia podemos encontrar varios pasajes en donde podemos aprender sobre la humildad:

Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. (Santiago 4: 6)

Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque:
    Dios resiste a los soberbios,
    Y da gracia a los humildes. (1 de Pedro 5:5)

A Dios no le impresionas con tus oraciones pomposas, que en lugar de glorificarlo a Él buscas quedar bien con los demás que te están escuchen, el Señor se agrada de aquellos que le buscan con humildad, pero al mismo tiempo que actúan de la misma manera con sencillez de corazón y calidez con otras personas.

La humildad no solo debemos aplicarla dentro de la iglesia, sino en nuestros matrimonios, con nuestro esposo, con nuestra familia, en el trabajo, en dondequiera que vayamos.

Esta virtud no nos hace débiles, sino al contrario, Dios da gracia a los humildes. Pero, ¿Cómo podemos aprender la humildad?

El mejor ejemplo de humildad y servicio es nuestro amado Señor Jesucristo, de manera practica podemos leer la palabra de Dios. Cuando tu lees su palabra estas siendo humilde al reconocer que necesitas aprender de ella, y aunque tengas 20 años de cristiano, siempre hay que entender que necesitamos alimentarnos espiritualmente a través de la lectura y estudio de su palabra, así como de la oración personal con el Señor.

Muchas veces los problemas en cualquier lugar surgen por falta de humildad, por no querer escuchar a tu prójimo o sentirte superior a él.

La persona que se muestra amable, sencilla de corazón y servicial es aquella que esta demostrando ser más madura y con crecimiento espiritual que aquel que se muestra altivo y desea que todos le sirvan.

Aprendamos del mejor ejemplo, de nuestro amado Señor Jesucristo

Mateo 11: 29

Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Seamos personas con una actitud humilde y desarrollemos esta hermosa virtud. Sigamos aprendiendo del Maestro, Señor y Salvador de nuestras almas quien es el mejor ejemplo.

¡Dios te bendiga!

Procrastinar en la vida

Procrastinar significa posponer o atrasar las actividades, responsabilidades y deberes que tenemos que realizar, porque decidimos ocupar ese tiempo en otras cosas, tememos enfrentar la responsabilidad y en lugar de afrontarla la dejamos para después.

El problema es que ese después puede ocasionarnos más trabajo, más inversión de tiempo he incluso más dinero. Por ejemplo, sé que tengo que impermeabilizar mi casa, ya que cuando llueve hay gotas de agua cayendo en la sala, pero ¿qué pasa si lo dejo para después (meses, años, décadas)? al final, el deterioro de la propiedad requerirá mayores arreglos y mantenimiento, he incluso la estructura del techo se puede ver seriamente afectada.

Hace algún tiempo escuche en una predicación a una hermana que le costaba trabajo lavar los trastes de su casa, ella estaba relatando que incluso pasaban muchos días sucios en el lavabo, que cuando los pensaba lavar ya estaban inservibles y los tenía que tirar a la basura. Con el tiempo ella ha adquirido buenos hábitos y ahora, es su tiempo favorito mientras enjabona y enjuaga los trastes para estar en oración con el Señor y en comunión con Él.

Cada una de nosotras tenemos cosas que estamos posponiendo o atrasando, que sabemos debemos de hacer, pero nos cuesta trabajo, lo consideramos aburrido o simplemente no lo queremos hacer por pereza o negligencia.

Proverbios 6:6-8

Ve a la hormiga, oh perezoso,
Mira sus caminos, y sé sabio;

La cual no teniendo capitán,
Ni gobernador, ni señor,

Prepara en el verano su comida,
Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

La hormiga es un buen ejemplo, imagina que por pereza ella posponga recoger su comida, No, este animalito la biblia lo pone como sabio, no procrastina las cosas, sino las hace en el tiempo que debe.

También la toma de decisiones debe de ser oportuna, precisa y veraz. Debemos de analizar las alternativas que tenemos pero no tardarnos una vida para tomar aquellas oportunidades que se nos estén presentando.

Mi querida lectora, tú y yo sabemos que cosas tenemos que hacer, cuales están pendientes, que actividades podemos estar atendiendo, el presente es un regalo de parte de Dios y debemos de aprovechar cada día para hacer lo que esta en nuestras manos.

Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría. (Eclesiastés 9:10)

Podemos empezar con una lista de actividades que tenemos pendientes he ir apuntando aquellas que vayamos realizando en un plazo determinado, así sabremos cuanto hemos avanzado y que nos falta por terminar, pidamos la ayuda de Dios para ser constantes y no desmayar.

Al finar, es mejor asumir las responsabilidades ya que nos va a permitir tener mayor paz y disminuir el estrés por tener un cúmulo de cosas pendientes sin terminar.

¡Dios te bendiga!

En ocasiones soy como un French Poodle

Este tiempo que he estado en casa he tenido la oportunidad de estar cuidando a Candy, una french poodle miniatura que es de mi familia, pero por el momento esta en mi departamento a mi cuidado y al cuidado de mi esposo. Candy es una criatura del Señor, y en ocasiones quisiera ser tan dulce como ella, pero en otras no tanto.

A ella le gusta más que le invitemos comida casera que sus croquetas, a veces, cuando estoy preparando la comida ella me observa en la cocina fijamente y cuando estoy cortando las verduras o los chiles o algún alimento que ella no puede comer, ella insiste constantemente en que quiere eso que yo estoy preparando, indudablemente no le voy a dar algo que sé que NO puede comer; pero como si ella me entendiera le digo- No Candy, no te voy a invitar en esta ocasión, esto es dañino para tu salud, no puedes comerlo- en ese momento, pareciera que aun así no me ha comprendido (como es de esperarse). Me quedé pensando que, en ocasiones, yo actuó de la misma manera.

Puedo estar pidiéndole algo a Dios en oración, pero el no me lo da, y yo lo quiero a fuerzas, insisto, ladro, lloriqueó como una Poodle, pero el Señor no me lo da porque el sabe que no es bueno para mí lo que estoy pidiendo, que tal vez ni siquiera yo sé qué es lo que pido.

Indudablemente me recuerda el texto de la biblia que dice:

¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?

Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. (Santiago 4:1-3)

En varias ocasiones he escuchado a los predicadores dar el ejemplo de que si pides un carro y el Señor no te lo da, es porque muchas veces ni siquiera estas preparado para asumir el compromiso de tenerlo, no has tomado clases de manejo, no tienes donde estacionarlo, ni para pagar el seguro o los mantenimientos que requiere, y que en lugar de ser de ayuda para ti, en ese momento podría suponer más una carga financiera adicional que no podrías soportar.

Muchas veces pedimos cosas que no nos convienen, que a la larga podrían ocasionarnos algún problema y el Señor sabe que es lo mejor para nosotras.

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos. (Romanos 8:26-27)

Como podemos leer en este texto, el Espíritu Santo nos ayuda he intercede por nosotros con gemidos indecibles, es un alivio que mi Padre Celestial me responda conforme a su voluntad como dice la biblia, y eso debe producir en nosotros gozo por saber que el Señor está en control.

Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? (Mateo 7:11)

Querida lectora, te animo a dejarle tus peticiones al Señor en oración, pero al mismo tiempo te animo a aceptar su respuesta de manera gozosa, en ocasiones nos cuesta trabajo entenderlo de momento, cuando recibimos un:

-No-

– En este momento no

-No, pero aquí esta otra oportunidad que es mejor para ti

En ocasiones queremos respuestas afirmativas, pero recordemos que la voluntad del Señor siempre es perfecta. Él siempre sabe lo que es mejor para nosotras. Él es nuestro Padre y a diferencia de nuestro papá terrenal, el Señor nunca se equivoca. Candy es una criatura del Señor y una canina, nosotras somos hijas de Dios, pero en ocasiones debo de admitir que me he comportado de la misma manera que ella. Conforme vamos creciendo en la Fe, vamos entendiendo que nuestra confianza no debe de estar puesta en algo material, ni humano, ni circunstancial, sino en el Señor. Sigamos creciendo en fe y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.

Dios les bendiga

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